Pesaje: el software lee el peso de la báscula digital y lo asigna al perfil de cada reciclador, con el tipo de material. Sin cuadernos, sin errores de digitación, filas de descarga más ágiles.
Liquidación y pago: el sistema multiplica el peso por la tarifa del día y genera la orden de pago. Cuentas transparentes y horas de cálculo ahorradas.